Después de leer los primeros dos capítulos del libro, siento una especie de alivio, ya que despues de llevar varias materias de filosofía, parece que al fin, alguien, se preocupó por que la gente que lo lea, entendiera que demonios dice.
A mi parecer, el comienzo del libro es lo más importante que leí.
Una manera muy inteligente y simple de contar el porque de la filosofía; en donde explica el porque no somos tan diferentes a los cavernícolas, el deseo de comprender todo y si no lo comprendemos, inventamos algo que justifique el porque no entendemos.
Ejemplifica nuestra neurosis patológica que nos ha orillado a crear la filosofía. Una forma de comprender el (como dice Susanita) qué, cómo, cuando, quiénes, de quién y el por qué de las cosas.
Luego, en el segundo capítulo se aborda la segunda limitante humana... la visión.
Analiza con varios ejercicios y ejemplos el como el ser humano se encasilla mentalmente a las formas, colores e ideas que la mente genera a manera de "estereotipos" y nos obliga a "no salirnos del cuadrado" o a "no ver las tijeras" aun cuando están en nuestras narices.
La filosofía y la capacidad de abstraer conceptos concretos que ya tenemos muy metidos en la cabeza, son la clave para "evolucionar" y comprender el mundo que nos rodea.
miércoles, 21 de enero de 2009
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